Cuando eres niño todo el mundo te pregunta: “¿Y qué quieres ser cuando seas mayor?”. La mayoría de las respuestas son: “Yo seré piloto de helicóptero!”, “Y yo... médico!”, “A mi me gusta escribir, seré periodista!”. Bueno, en realidad ahora esto ya no es así, si realizáramos un análisis estadístico de lo que quieren ser ahora los niños quizá nos encontraríamos que las profesiones preferidas son las de futbolista, modelo o, incluso ahora, youtuber o influencer!

 

¿Y por qué no un teleoperador?

De niño y, también de joven, nadie se para a pensar que ser teleoperador es también una profesión. Muchos piensan que los teleoperadores tienden a ser infelices, llamando a diario a gente que no conocen con un único objetivo: vender productos o servicios (que ni siquiera tienen la idea de qué son). Incorrecto! Y una vez más… totalmente falso!

Ocurre también que muchos de los que arrancan en esta profesión se lo toman cómo una ocupación temporal, de paso. Difícilmente lo toman en serio y no caen en la cuenta que se trata de una profesión en la que tu principal misión es la de conectar con la gente. Evidentemente tienes que conseguir resultados para los clientes que contratan tus servicios pero nada más lejos que lo que ocurre en cualquier otra ocupación.

Iniciar tu carrera profesional en un contact center puede suponer el principio de una enseñanza que, difícilmente podrás conseguir en otro sector. No hay nada como hablar con la gente y aprender a conectar con ella. Ser un buen teleoperador hoy en día supone ser un auténtico profesional de la venta y de la estrategia comercial y nunca olvides que un buen vendedor nunca se queda sin empleo. La venta es algo que cualquier empresa necesita para garantizar su supervivencia a lo largo de los años. 

Así pues, es importante que en el momento de escoger tu puesto de trabajo o tu profesión, pienses en tus aptitudes y en lo que de verdad te gustaría hacer en tu día a día. A los que les conectar con la gente ya cumplen una gran parte de los requisitos que se necesitan para ser un buen teleoperador de contact center.

 

¿Pero… de verdad se disfruta de este trabajo?

Como en cualquier trabajo, todo depende de la persona misma, de su actitud. Un contact center debe asegurar un ambiente acogedor, en el que los trabajadores se ayudan unos a otros y se forman en una profesión que, sin esperárselo, les puede llegar a encantar. Un buen contact center apuesta por el equipo, los trabajadores son lo más importante que tiene, son la base de cualquier empresa y, al fin y al cabo, son los que están en contacto directo con los clientes.

De esta manera, se trabaja con una metodología en la que, cuando se contacta con el cliente, debemos ayudarle a satisfacer sus necesidades y solucionar sus problemas. Por lo tanto, los agentes suelen ser los consejeros de los clientes porque desde el primer minuto se ponen en la piel de la personas y les ofrecen las posibilidades que tienen para solucionar sus dudas, problemas y necesidades. A partir de aquí, se presentan los productos y servicios. Esta es una ideal definición de “vender”!

 

No, este trabajo no consiste en estar llamando todo el día!

Es verdad que los teleoperadores emiten muchas llamadas a diario. Pero no todo se queda en llamar, llamar, llamar y, otra vez, llamar. Todo es mucho más divertido y cambiante. Cada caso es diferente, básicamente porque los clientes son muy variados y cada persona es diferente. Ser teleoperador no es nada rutinario si se realiza bien el trabajo.

Además, y esto es muy importante, en los contact center los teleoperadores tienen un componente formativo muy elevado ya que deben estar al día de todas la innovaciones que surgen en este sector y necesitan mejorar contínuamente en el terreno comercial. La omnicanalidad lo ha cambiado todo y ahora, la figura de un buen teleoperador, que garantice un buen resultado en cada una de las campañas realizadas, puede llegar a ser muy cotizada.

Si te interesa el área comercial y te gusta conectar con la gente te aseguro que puedes llegar a sentirte muy realizado desempeñando esta profesión.